
Un paso mas y soy libre,
me decían constantemente que no estaba preso,
pero yo se que así no fue,
encerrado en una cárcel de colchón,
un cuarto aislado,
solo tuve una visita,
temí que me golpearan pues yo no la invite,
esa brisa de aire se colo.
Me hablo al oído de la libertad,
me dijo que vuele como un águila,
que el infierno ya termino,
que el fuego se apaga pero la llama sigue prendida,
esta en mi, mi ambición, el mundo me voy a llevar por adelante,
me recomendó muy sabiamente,
no olvidar lo que aprendí,
lo que aprendí del encierro,
de las voces al oído,
de los gritos callados y de la inmovilidad de mis brazos,
no se me ocurre que aprendí, pero se que no quiero vivir mas así.
Pensar que lujo el de usted, poder escuchar a un ex loco hablar,
ya no soy loco, pues hoy soy libre, vuelvo a la sociedad,
todo lo que escribí sera un recuerdo, una biblia para otro loco,
ese otro loco quizás lea un párrafo a otro loco,
pronto seré el dios de los locos,
seré lo que ellos quieren ser, un ex loco.
A los empujones fui libre,
cortesía del guardia,
tantas brisas,
estas ya no me hablan pues quizás no tengan tiempo,
deben de estar apuradas, aquí el tiempo es diferente,
lo que a mi me llevo encontrar una falla en aquella caja blanca,
aquí lleva toda una vida,
nadie busca la falla, solo buscan no fallar.
Acá en Microcentro, la gente tiene el don de volar,
aunque yo me conformo con poder caminar,
por que estos hombres corretean sabiendo adonde ir,
sin saber para que.
Comiendo un pebete, miro como un cadete,
corre sin parar para poder seguir llendo con la cabeza cabizbaja
a la prisión cotidiana que lo espera de brazos abiertos,
tan abiertos como abarcativos.
aquel seguridad de la puerta,
me hecho un vistazo, debo decir
que no me llevo muy bien con la seguridad,
pues así les llamaban a quienes me atemorizaban en mi prisión.
Termine de comer cuando de repente,
paso una bella mujer,
tan bella como ella misma,
disculpe la irrelevancia es que aun no se con quien compararla,
pero debo decir que al besarla aquella cachetada valió la pena.
He aquí, en un patrullero con quienes me aterrorizan,
me tratan como estúpido, dicen que no tengo remedio,
pues no saben de que hablan, tengo en mi cuerpo tantos remedios como
agua un rió.
efectivamente aquí me trajeron, otra vez, frente a usted,
pero esta vez no se para que,
si es para que usted me analice o yo lo analice a usted,
pues comprendí que a pesar de mi encierro yo soy un ex paciente,
miles de neurosis, errores al escribir y aun así soy mas cuerdo
que aquellos similares a usted, aquellos que se encierran
en su propia cárcel, ponen candado, llave y piensan que hacen lo correcto,
pues el mundo no necesita sacrificios, solo necesita aire.
Aire para respirar, aire para formar vientos, vientos para formas caos,
un caos que necesite soluciones, soluciones echas de ideas,
ideas que se llevan las sutiles brisas,
brisas que me visitan,brisas que me avisan que mi psicología,
sea adentro o afuera,esta tan hambrienta de vida como los ojos de un recién nacido,
esos ojos que piden que se abran las celdas de los pensamientos,
esos ojos que piden un abrazo a mama, a esa mama que todos tuvimos.
la que me crió bien o mal, a la que recuerdo bastante superficial,
pero aun así me dijo una frase,que espero nunca olvidar,
"Algún día los locos seremos mas, algún día se sabrá quienes son los locos de verdad, aquel hombre que baila por que lo hacen los demás o aquel que baile o no, solo busca disfrutar".
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